En el año 2001, cuando sólo se respiraba pesimismo en las calles, Julieta Escardó y Eugenia Rodeyro tuvieron una idea constructiva: crear una feria de libros de fotografía. “En una época de supuesta individualidad, celebramos la participación. Y del mismo modo, en tiempos de marcada virtualidad, reivindicamos el encuentro”, explican las organizadoras en el catálogo. Jóvenes, adultos, fotógrafos, niños, estudiantes, turistas, todos se ven entusiasmados mirando libros de fotos.
La sensación al entrar a la Feria es de interacción colectiva con la obra, con el lector de al lado y con los bibliotecarios que, además, son los autores de los libros y hacen las recomendaciones. “Nos interesa recuperar el concepto de feria”, explica Julieta, “caminar, revolver, mirar lo que tiene el de al lado o qué se compró el otro, eso es la feria y no vale sólo por los libros sino por toda la experiencia que se vive dentro”.
La historia de este evento se inicia con la creación, también en el 2001, del Espacio Ecléctico en el barrio de San Telmo: un lugar para mostrar Teatro, Danzas, Música y Artes Visuales. La fotógrafa Julieta Escardó coordinaba la galería de Artes Visuales y en ese marco surgió la necesidad de mostrar obra de una fotógrafa, Mariana Eliano, quien había editado seis libros muy pequeños.

Julieta comenzó a investigar cómo podría mostrarse la obra sin recurrir a la ampliación de las fotos para armar una muestra; buscaba ser fiel a la propuesta de la autora que había decidido mostrar su obra en formato libro. “Y entonces nos pusimos a reflexionar cómo se muestran los libros, cómo nos gusta a nosotros disfrutar de un libro de fotos y nos propusimos armar ese espacio ideal. Una vez que resolvimos el formato, invitamos a otros fotógrafos para que expusieran sus libros y así surgió la feria: todo un fin de semana del 2001 entre libros de fotografía que nunca antes habían sido expuestos”.
Como todo proyecto independiente, éste empezó tracción a sangre: el fletero era un amigo, los muebles eran de los parientes y los 80 libros que presentaron los fotógrafos amigos estaban encuadernados de manera muy precaria. Diez años más tarde, la feria se profesionalizó. Ya cuenta con auspiciantes, se ha hecho itinerante nacional e internacionalmente y lanzó su propio sello editorial: La Luminosa.
Gracias a las nuevas tecnologías de impresión digital que permiten hacer ediciones más pequeñas y, por tanto, más económicas, La Luminosa, que fue lanzada a principios de Agosto, ya editó seis libros de fotos con una tirada de 80 ejemplares cada uno. “En pleno auge de Internet y de los libros virtuales, lo que intentamos es recuperar el objeto libro. Por eso nos proponemos hacer tiradas de libros pequeñas pero cuidadas. Cada libro es único, está numerado y firmado por el autor. Buscamos recupera el objeto, el fetiche” explica Julieta quien también cuenta que los libros se comercializan por Internet (www.fotolibrosdeautor.com), en la Feria o en los diferentes eventos de fotografía que se organizan en el país.

El primer libro que editó La Luminosa fue el ganador del concurso Felifa/Dot organizado por la Feria. Se trata del libro “Salud”, de Eduardo Carrera. Otros títulos que se lanzaron en esta etapa son: “Imágenes de la Memoria” de Gerardo del Dell´Oro, “Violeta” de Martín Estol, “Viaje Conurbano” de Emiliana Miguelez, “Adentro” de Inés Tanoira y “Perras Lunas” de Julieta Escardó.