La vida de Luis Bocutti configura, de alguna manera, la parábola de los argentinos: nació en Calopezzati, Italia, en febrero de 1949 y, cuando tenía apenas siete meses de edad, sus padres emigraron a la Argentina, un país enriquecido por la misma guerra que empobreció –y destruyó- a buena parte de Europa.
Parco delle Cave, Milano.
Aquí hizo casi toda su vida. Fue ebanista en Hurlingham, una fecunda localidad del Gran Buenos Aires donde, desde pequeño, se fue interesando por la fotografía. Llegó a ser un reconocido aficionado que obtuvo numerosos e importantes premios, tanto en concursos nacionales como del exterior, hasta lograr en 1981 el título de D.F.A. (Destacado Fotógrafo Argentino), otorgado por la Federación Argentina de Fotografía.
Parque de diversiones, Zarate.
En esa misma época integró el Grupo Fotografía Abierta, además de dedicarse a la enseñanza de la fotografía, organizando concursos y talleres. A partir de enero ‘98 dio vida a su atelier en la ciudad de Hurlingham y sus trabajos empezaron a formar parte de colecciones privadas en Argentina, Canadá, Alemania, Italia, Inglaterra, Suecia, Suiza y Estados Unidos.
Recuerda que: “Cuando decidí comprar mi primera cámara de fotos, pude tomar apuntes con ella que hoy, a la distancia, me permiten disfrutar irrepetibles momentos vividos. He realizados reportajes, retratos, ensayos. Pero sobre todo lo que me apasiona es la fotografía de calle… que me convierte en observador, testigo de situaciones”.
La Riserva.
Al llegar la década del 2.000, el país crisis tras crisis, generó en tantas personas la necesidad y el deseo de emigrar. Fue el momento en que Bocutti sintió que necesitaba regresar al país que lo había visto nacer. Y se volvió a Italia, a Milán, donde reinició su trabajo como fotógrafo en un ambiente más próspero.
En 2006 obtuvo el Premio a la trayectoria, otorgado por la “Comune di Calopezzati” y al año siguiente, otro Premio a su trayectoria, otorgado esta vez por la “Regione di Calabria”, que se sumaron al Trofeo Mariano Moreno que en el 2001, con el mismo motivo, le había dado el Centro de Periodistas de Hurlingham.
Milano.
En el año 2004 “Magazine Leica” publicó uno de los trabajos que había realizado en Argentina, “Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires” y en abril de ese año fue invitado por la Dirección de Turismo de Túnez a realizar un reportaje sobre la Arqueología Romana de aquel país, que luego fue publicado en la revista “Macchina del Tempo”.
Su parábola es aquella, la de un país que recibía inmigrantes, en particular europeos, y se ha convertido en un país donde mucha gente ya no quiere seguir. Pero sin importar donde estuviera, la fotografía fue para Luis una convicción que nunca abandonó.
Milano.