
En la colección de la Universidad de Austin, Texas, se conserva la primera fotografía conocida de la historia, tomada probablemente en el año 1827 por Joseph Nicéphore Niepce y, en el Museo Histórico Nacional y en el Complejo Museológico E. Udaondo de Luján, para mencionar apenas dos instituciones del país, existen importantes colecciones de daguerrotipos con imágenes de personajes importantes de nuestra historia.
La fotografía, desde sus orígenes, se ha convertido en un documento imprescindible y necesario para la más acabada comprensión de la historia y de la sociedad pero, además, lo ha sido por sus valores estéticos que se relacionan con su sentido documental que le otorga un mayor significado.
Pues bien, hasta el presente, el tema de la conservación estaba relacionado de manera directa con apenas unos pocos tipos de soportes, cada uno con sus características, que podemos sintetizar en los negativos (en vidrio, nitrato de celulosa —hasta 1940 aproximadamente—, triacetato de celulosa y poliester) blanco y negro y en color, y en las copias en papel blanco y negro y color, en diferentes tipos de soporte.
Ahora, se suman los medios de archivo digital y las copias o más precisamente impresiones, con diversas tecnologías tales como la tradicional en papel de revelado químico, las de chorro de tinta y de sublimación de tintas.
A mayor diversidad de soportes, según las diferentes técnicas de realización, se hace más compleja su conservación puesto que los requerimientos resultan más variados.
Todos los especialistas coinciden en señalar que una de las garantías para conservar las imágenes es a través de impresiones en papel, pero también se deben conservar los originales, tanto en película como en archivos digitales, tratando de evitar su degradación y, en caso de no disponer de los medios adecuados, por lo menos intentando retardala.
En este último caso, existe la certeza de que el CD-Rom o el DVD, en discos de alta calidad, resultan los medios más adecuados y que los soportes magnéticos (tarjetas de memoria, discos duros, memorias removibles, etc.), que son regrabables, en cambio, constituyen medios para el transporte o migración de imágenes de un sistema a otro, como puede ser de la cámara a la computadora o a la impresora, pero no para su almacenamiento definitivo.

Las fotos en blanco y negro
Para fotografías en papel blanco y negro, tanto en soporte tipo RC como de fibra (hace más de una década que fue superado el problema de la menor resistencia al paso del tiempo de los papeles cubiertos de resina), la condición principal es que el proceso haya sido el correcto en cuanto al fijado y lavado de las copias, mientras que las condiciones de almacenamiento deben comprender una humedad relativa ambiente entre el 30 y el 50% y la temperatura no superior a los 21° C, con la condición de que no existan oscilaciones diarias superior a los 4° C. Por encima de los 24° C y del 60% de humedad, el deterioro será inexorable. Las imágenes tampoco deben ser expuestas a la luz, por lo que los álbumes constituyen uno de los medios más adecuados.
Las fotos en color
Aquí se presentan otros problemas, tanto en las películas negativas como en las copias en papel color, puesto que la imagen no está formada por plata metálica como sucede en el blanco y negro, sinó por tintas que son más sensibles a la degradación y que, además, no es uniforme sino que afecta en diferente proporción a cada una de las capas magenta, cian y amarillo.
Se considera como punto de referencia una humedad del 40% y una temperatura de alrededor de 12° C. Sin embargo, tal generalización podría no ser la adecuada para diferentes tipos de material, puesto que no es lo mismo una diapositiva en película Kodachrome que otra tipo Ektachrome.
En abril del año pasado, se realizó en San Antonio, Texas, la conferencia sobre Programas y Procedimientos organizada por la Sociedad de Ciencia y Tecnología de la Imagen (The Society for Imaging Science and Technology), donde un equipo conformado por Henry Wilhelm (de Wilhelm Imaging Research, Inc), junto a Ann C. Hartman, Kenneth Johnston y Els Rijpes (de Corbis) y Thomas Benjamin (Iron Mountan/National Undergorund Storage Vital Records), presentó el ensayo “High-Security, Sub-Zero Cold Storage for Permanent Preservation of the Corbis-Bettman Archive Photographic Collection”, que, traducido a las apuradas, se refiere al almacenamiento de alta seguridad por debajo de cero grado de la colección de fotografías Corbis-Bettman para su preservación permanente.
La colección Corbis-Bettman fue adquirida en 1995 por Bill Gates, estando integrada por 13 millones de fotografías en blanco y negro y color, diapositivas, negativos, etc., comprendiendo las más importantes imágenes de hechos y personajes del siglo XX, muchas de las cuales habían padecido un nivel de deterioro irrecuperable. Finalmente, fue traslada de New York a un subsuelo protegido de desastres naturales y atentados terroristas y, con la idea de que se conserven por una eternidad, fue llevada primero a 7°C y 35% de humedad y, en el año 2004, a —4°C. Para evitar su constante manipulación, las fotos más requeridas por la prensa y las editoriales han sido digitalizadas.
El documento mencionado antes, junto a otros elaborados por la Wilhelm Imaging Research (WIR), constituyen los más sustanciales aportes referidos a la preservación de fotografías.
La WIR hadifundido tablas donde especifican la estimación en años para la conservación de papeles color, transparencias y películas color Kodak, las cuales se podrían extrapolar a otros materiales comparables, lo que permite tener una idea de las expectativas de cuánto nos van a durar las fotos.
Es interesante destacar que las cifras se refieren al momento en que las imágenes comienzan a evidenciar signos de deterioro al producirse una reducción de la densidad de los colorantes, que se incrementa con el paso del tiempo.
Las copias de 10 x 15 cm
Para ese formato ha surgido, junto con las cámaras digitales, una gran variedad de impresoras de uso doméstico y profesional para realizar copias directamente sin el empleo de computadoras. Naturalmente, los minilabs ofrecen ese formato.
Por lo tanto, entendemos que los álbumes familiares de fotos constituyen la primera frontera de la historia en la construcción de la memoria visual de la sociedad, aunque en los ámbitos artísticos y académicos se los considere como un género menor. Pensamos que la conservación de tales fotografías no es menos importante y precisamente por ello, algunas compañías hacen énfasis en la durabilidad de las copias.
Hay básicamente tres tipos de tecnologías en las cuales se imprimen las fotos para los álbumes: el clásico papel color tripack de haluros de plata (silver halide), la copia con pigmentos a chorro de tinta (ink jet) y las realizadas por transferencia térmica de pigmentos (dye transfer), con las variantes propias de cada producto.
Por su parte, el WIR ha realizado una serie de ensayos en el año 2005 sobre diversos materiales y tecnologías de impresión de copias de 10x15, proporcionando datos sobre su estabilidad a lo largo del tiempo.
En una primera instancia, los datos aportados por ese prestigioso centro de investigaciones sobre la durabilidad de las imágenes pueden resultar sorprendentes, ya que la permanencia parece mucho menor que lo que dice la industria al respecto.
Sucede que para las pruebas de envejecimiento, las copias se someten a 35.000 lux a través de un filtro de vidrio empleándose luz blanca fría de tubos fluorescentes, en un ambiente a 24°C y con humedad relativa del 60%.
Mientras el Kodak Image Stability Center de Rochester, N.Y., extrapola el envejecimiento de las copias protegidas con un filtro UV sobre la base de un medio que aporta 120 lux durante 12 horas en un día, en un ambiente con el 50% de humedad relativa (proceso que también empleaba AgfaPhoto para sus papeles), el WIR lo hace a un medio con 450 lux a través de un filtro de cristal por 12 horas en un día, en un ambiente con el 60% de humedad. De hecho, el WIR supone que los papeles reciben un “castigo” mucho mayor.
Por ello Kodak señala en sus documentos técnicos que, por ejemplo, el papel Endura y Ultima son estables durante 100 años, y lo mismo explicaba Agfa para el papel Sensatis, mientras que Wilhelm dice de los mismos papeles que su estabilidad se extiende por 19 y 22 años respectivamente.
Ahora bien, esos datos de la estabilidad de imágenes se basan en la suposición de que las mismas estén enmarcadas y exhibidas en un ambiente como el del hogar. En cambio, en un medio oscuro y protegido de radiaciones, como lo es el álbum de fotos, portfolio, muebles archivadores o cajas, la estabilidad es notablemente superior. Por el contrario, en lugares abiertos y con una atmósfera contaminada, como pueden ser restaurantes, oficinas, centros comerciales y otros lugares de mayor circulación de personas, la estabilidad se reduce significativamente.
En general, las copias por transferencia de tintas son las que tienen una estabilidad menor, entre los 4 y 16 años según los parámetros del WIR; las que se realizan en papel fotográfico de haluros de plata entre los 19 y 40 años, cifra esta última asignada al papel Fuji Crystal Archive Type One.
En cambio, para las copias en impresoras de chorro de tinta realizadas con la Epson PictureMate y la HP Photosmart se consigna una estabilidad de 104 y 82 años respectivamente, en tanto que para las de la Canon Selphy DS700 es 41 años y la Kodak EasyShare Printer es de 16 años.
Cabe destacar que en todos los casos para la realización de los test se emplearon los materiales (papeles, tintas, fotoquímicos) originales y de superior calidad
1. Epson PictureMate Personal Photo Lab (y Deluxe) 104 años
(Tintas Picture Mate y Photo Paper) - Ink Jet
2. HP Photosmart 325/335/375/385/422 y 475 82 años
3. Canon Selphy DS700 41 años
(Tintas BCI-16 Tricolor y papel Pro-101) - Ink Jet
4. Fujicolor Crystal Archive Type One 40 años
(En Frontier 370 y quimicos Fuji) - Papel color
5. Kodak EasyShare Printer Dock 26 años
6. Agfacolor Sensatis y Spelndix 22 años
(En d.lab.2plus y químicos Agfa) - Papel color
7. Kodak Edge y Royal 19 años
(En Noritsu QSS-3011SM y químicos Kodak) - Papel color
8. HP Photosmart 145 y 245 18 años
(Tintas HP Nº 57 y papel Kodak Ultima) - Ink Jet 11 años
9. Konica-Minolta QA y Centuria 17 años
(En R2 Super 1000 y químicos Konica) - Papel Color
10. Lexmark SnapShop P315 16 años
11. Olympus P10 - Dye-sub 8 años
12. Canon CP-200/220/330/400 y 500 - Dye-sub 7 años
13. Sony DPP-FP30 - Dye-sub 6 años
14. Sony DPP-EX5/EX7 y EX50 - Dye-sub 4 años.
Años de almacenamiento a
24° C 7°C 1,7°C –20°C
Ektacolor 35RC 10 95 200 4.150
(Proceso EP-3)
Ektacolor 78 y 74 RC 8 75 160 3.330
(Proceso EP-2)
Ektacolor Plus
Ektacolor Professional 37 350 750 15.400
Ektachrome 2203 7 65 140 2.900
(Proceso R100)
Ektachrome 22 7 65 140 2.900
(Proceso R-3)
(Proceso E-3)
(Proceso E-4)
(Proceso E-6)
Ektachrome Plus & HC 110 1.000 2.220 45.750
(Proceso E-6 desde 1988)
(Proceso K14)
Negativo Color
Kodacolor II 5 48 120 2.500
Kodacolor VR 17 160 340 7.100
Kodacolor VR-G 12 115 240 5.000
(Gold 100 en Europa)
Vericolor II Prof Tipo S 6 55 120 2.500
Vericolor II Prof. Tipo L 3 28 60 1.250
Vericolor III Prof. 23 220 460 9.570
Ektacolor Gold 160 Prof.
Es una organización dedicada a la investigación de métodos para la conservación de una gran variedad de productos fotográficos y de cine, tanto tradicionales como digitales, creada por Henry Wilhelm y Carol Brower Wilhelm, quienes pertenecen el Instituto Americano de Conservación.
Han sido miembros fundadores del American National Standard Institute, que dicta las normas ANSI e integra el subcomité de las normas ISO.
Sus investigaciones son solicitadas y sirven a la industria, así como a museos y galerías de arte.