
La película de 35 mm fue desarrollada por John Carbutt para el Kinetograph, la filmadora inventada en 1888 por W. Dickson de la casa Edison. Cuando el Kinetoscopio —el proyector individual de esas películas— empezó a ser producido masivamente, Edison contrató a la Kodak para que fabricara las películas de 35 mm. Ese mismo tipo de film fue usado por los hermanos Louis y Auguste Lumiére para su primer proyector, el Cinématographe, presentado en 1895 y que diera nacimiento al mayor espectáculo de masas de la historia.
En 1913, Oscar Barnack de la casa E. Leitz Optische Werke, de Wetzlar, diseñó la primera Leica con objetivo de 50 mm f:3,5 y obturador de cortina destinada a hacer pruebas de iluminación en filmaciones, y de esa manera, ahorrar la costosa película. Trascendió aquel modesto destino debido a sus notables prestaciones. En 1925 fue presentada la primera versión comercial y, en pocos años, generó un nuevo estilo de fotografiar.
Sin embargo y contrariamente a lo que muchos creen, la Leica no fue la primera cámara fotográfica en usar la película de 35 mm. Otros diseños que la precedieron quedaron en el olvido debido al impacto de la Leica en la historia de la fotografía.
Es probable que la primera cámara en usar la película de cine para la toma de imágenes fijas haya sido la Tourist Multiple fabricada en New York por Herbert & Huesgen Co., con obturador de guillotina (predecesor del tipo de cortina) con tiempos de 1/40 y 1/200. Empleaba un magazine especial de 750 fotogramas de 18 x 24 mm, lo cual la convierte también en la primera de “medio cuadro” según los actuales parámetros.

Un año después, en 1914, también en New York, la casa fabricante de obturadores Multi Speed Shutter Co., comenzó a ofrecer la Simplex Multi-Exposure que proporcionaba 400 tomas de 24 x 36 mm u 800 de 18 x 24 mm. Disponía de objetivo Zeiss Tessar de 50 mm f:3,5 y el obturador era Compur 00 de 1´ a 1/300. Su aspecto era muy similar a la Tourist Multiple y estuvo en producción hasta 1916.
En 1915 fue presentada la Minigraph, diseñada por Levy Roth de Berlín, con objetivo Anastigmat de 54 mm f:3,5 y obturador que se armaba al avanzar la película. Permitía tomar 50 cuadros de 18 x 24 mm.

En 1921 surgió en Francia la Debrie Sept (fabricada hasta 1927), con un magazine que le proporciona una reserva de 250 fotogramas pudiendo disparar entre 10 y 15 cuadros por segundo gracias a un motor a cuerda, lo que la convertía en un híbrido entre una filmadora y una cámara de tomas fijas. En Italia, la Argus Camera de Francesco Morsolin, también fabricó en ese mismo año una cámara miniatura con objetivo Voigtländer Heliar de 48,7 mm f:4,5 y obturador Compur de 1´ a 1/300. El fotograma era de 30 x 40 mm y permitía hacer 100 tomas.

n Nuremberg, Otto Seischab presentó en 1922 la Esco, con objetivo Steinhell Cassar de 35 mm f:3,5 y obturador Compur de 1´ a 1/300 seg. El fotograma es de 17 x 24 mm y permitía tomar hasta 400 cuadros.

En Berna, Suiza, la casa Wolfgang Simons produjo en 1922 la Sico, con lente Anastigmat de 50 mm f:3,5 y obturador Compur, que daba 25 cuadros de 30 x 40 mm en película de 35 mm perforada o no.
Otro fabricante francés que se interesó en la película de cine fue la casa Mollier & Demaison de París, que en 1924 presentó la Cent Vues con objetivo Hermagis Lynx de 40 mm f:3,4 y obturador de guillotina. Su nombre se debe a que proporcionaba 100 “vistas” de 18 x 24 mm. En el mismo año, E. Krauss, también de París, presentó la Eka con lente Tessar 50 mm f:3,5, obturador Compur de 1´ a 1/300, que tomaba 100 imágenes de 35 x 40 mm en película de 35 mm sin perforar.
Fueron contemporáneas del primer modelo de Leica las siguientes cámaras, que apenas lograron ingresar en la historia como curiosidades:
Le Furet, presentada en 1925 por E. Guérin & Cie, París, con objetivo Hermagis Anastigmat 40 mm f:4,5 y obturador circular de 3 tiempos y bulbo, fotograma de 24 x 37 mm. En 1928 se presentó una versión mejorada, con objetivo Optis de 60 mm f:3,5.
Photo Sport, de A. Them–Steyr (Austria), con lente Dallmeyer 45 mm f:4 y obturador Compur, fotograma de 24 x 36 mm, presentada en 1926, en los años siguientes al lanzamiento la Leica (1925), siguieron apareciendo otras marcas, ninguna de las cuales pudo hacerle siquiera la más mínima sombra a la creación de Barnack.

Fue recién en 1932, con la Contax diseñada por el ingeniero Heinz Küppenbender de la casa Zeiss Ikon, que se enfrentó a su primer competidor serio. En 1935 la Seiki–Kogaku del Japón, bajo la supervisión de los técnicos de la Nippon Kogaku, presentaron la Canon/NK Hansa, la primera cámara japonesa de 35 mm con obturador de plano focal. A partir de la década del 30 las cámaras de 35 mm produjeron una profunda transformación en el fotoperiodismo