José Luis Florentino López
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Algunas técnicas ya fuera de uso pueden recuperarse con fines creativos. El copiado por ennegrecimiento directo es uno de esos procesos que se adaptan a muchos temas, como paisajes, desnudos y retratos. Aquí relatamos nuestra experiencia.

 

 

En un tiempo, la manera de hacer copias positivas en papeles de sales de plata se basaba en dos métodos que eran, según la naturaleza de la química utilizada: el ennegrecimiento directo donde la imagen se forma exclusivamente por la acción de la luz, o la formación de una imagen latente y posterior revelado con agentes reductores.
Sabemos que las imágenes se forman porque las sales de plata se convierten en plata metálica en aquellos haluros o granos en los que ha incidido la luz. Basta una pequeña exposición para que se generen esos puntos de revelado que luego, por la acción química, se convierten totalmente en plata metálica.

Copiado por ennegrecimiento directo

Sin embargo, si sobre el haluro de plata se continúa proyectando energía luminosa, éste se convierte totalmente en plata metálica con el paso del tiempo. Naturalmente, para obtener una imagen por ennegrecimiento directo se requieren tiempos de exposición muy largos, y esa ha sido justamente la razón por la cual se lo ha dejado de emplear. Además, las copias deben ser por contacto, esto es, poniendo el negativo sobre el papel y proyectando a través del mismo la luz. Si se quisiera hacer con una ampliadora, proyectando la imagen sobre el papel, la exposición tendría que ser tan larga que el equipo recalentaría y el gasto de energía eléctrica podría ser alarmante.

Copiado por ennegrecimiento directo

Los papeles que se usaban para hacer copias directas, y que ya no se fabrican más, tenían una emulsión con haluros de plata y el agregado de un revelador, que absorbía el bromuro liberado por el efecto de la luz. Otros tenían viradores, y por eso las imágenes suelen ser de una tonalidad pardo-rojiza. El tiempo de exposición de esos papeles, bajo la luz del sol, era de más de un cuarto de hora.
Lo cierto es que esa técnica se convirtió en obsoleta en la década del ‘60 y prácticamente desapareció en los años setenta. Ahora es posible hacer copias por ennegrecimiento directo empleando modernos papeles que, si bien no han sido concebidos para este tipo de procesamiento, constituyen un método alternativo con fines creativos.

La técnica


Copiado por ennegrecimiento directo
En nuestro caso, partimos de un negativo de 6 x 4,5 realizado en película Ilford HP5 Plus de ISO 400 (foto 1), a partir del cual y por proyección hicimos un positivo sobre película gráfica Litex-Camera Film 0711p Line Filme AGFA, el cual a su vez fue nuevamente copiado para obtener un negativo del tamaño de la copia final, en este caso de 18 x 24 cm.
A ese negativo, que revelamos de manera convencional, lo pusimos en contacto con una hoja de papel AGFA Multicontrast Premium MCP 312 RC de superficie Semi-Matt y lo dejamos durante 30 horas bajo la luz difusa de un ventanal.
De esa manera se formó la imagen y, para preservarla, procedimos a sumergirla en fijador de papel convencional. Teniendo en cuenta que el papel utilizado es para blanco y negro, se lograron tonalidades cálidas como si se hubiera realizado un virado, pero este ha sido el resultado del proceso en si mismo, que lo convierten en un medio muy interesante.
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